GASODUCTO BOLIVIA – BRASIL
Y PROYECTO DE EXPANSION DE LOOPS

 

En el marco de la denominada “Integración Energética en el Cono Sur”, planteada también por el IIRSA para formar una red privada de gasoductos, oleoductos, etc, el 17 de febrero de 1993, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y PETROBRAS firmaron un contrato que establecía la compra de 16 millones de m3/día de gas natural a Bolivia. Posteriormente se firmaron Adendums al contrato que incrementan el volúmen de exportación a 30 millones de m3/día de gas. Para este volúmen de exportación se construyó el gasoducto Bolivia – Brasil (GBB).

El gasoducto Bolivia-Brasil (GBB), construido por la empresa PETROBRAS a partir de mayo de 1998, comenzó sus operaciones en julio de 1999. El ducto de 32” de diámetro y 3.100 km de longitud tuvo un costo de 350 millones de dólares provenientes de créditos del Eximbank del Japón, la CAF el BID, el Banco Mundial y capitales de los socios. En el sector boliviano, el gasoducto es propiedad de la empresa Gas Transboliviano (GTB), constituida en un 98% por capital privado y 2% correspondiente a los fondos de pensiones. Es dueña de 557 km de ducto y 5 estaciones de compresión que se encuentran en el país, el sector restante se desarrolla en territorio brasilero.

Hasta septiemnbre del 2003, Brasil no cumplía el compromiso establecido por el cual debía comprar hasta esa fecha 24,6 millones de m3/día de gas natural y sólo alcanzaba a 11 millones de m3/día. En octubre del 2003, Brasil elevó el volumen de compra alcanzando las cantidades establecidas contractualmente. Esta situación, y la proyectada creciente demanda de gas en ese país plantea la posibilidad de ampliacion del gasoducto a muy corto plazo mediante el proyecto ya planificado “Expansión de Loops-Fase I (LEP-1)”

El proyecto LEP-1 diseñado por GBB consiste en cinco loops de expansión de un diámetro de 36 pulgadas, con un largo total de 187 km. a lo largo del ducto existente del GBB. Los nuevos loops se ubicarían en Río Grande (51 km), Izozog (40 km), Chiquitos (32 km), Roboré (32 km) y Yacuses (32 km).

Los efectos del Proyecto Gasoducto Bolivia-Brasil y expansión de loops

Para la construcción del gasoducto se definió el “derecho de vía” (DDV) como un corredor con un ancho de 30 m. El derecho de vía es una franja que es administrada por la empresa, dentro de la cual se realizaron las zanjas para el tendido de tubería y el camino de acceso y operación del ducto. Al implementar esta franja muchas comunidades fueron invadidas y perturbadas en su vida cotidiana, sintiendo ahora los efectos de la división de su territorio y la no libre circulación por lugares que anteriormente transitaban. El DDV debió ser reforestado, compromiso que no cumplió GTB, por lo que en temporada de lluvias se convierte en un canal superficial que transporta el agua, afectando el régimen hídrico de la región. Por otra parte, la existencia de la zanja donde se encuentra la tubería, corta el flujo natural de aguas subterráneas y subsuperficiales, modificando el ciclo hidrológico, dando por resultado final el desecamiento de tres lagunas: Yacuces, Palmitos y Roboré, importantes como centro de recreación y para la pesca de animales que sirven de sustento diario de las comunidades. Si bien estos hechos son de conocimiento de GTB, la empresa evade realizar acciones para dar solución al daño causado.

La construcción del gasoducto Bolivia – Brasil generó impactos ambientales en el medio físico y abiótico no sólo por el derecho de vía, sino también por los caminos de acceso desde la carretera Santa Cruz – Puerto Suárez; todas estas vías serán nuevamente utilizadas y se convertirán en permanentes para la ejecución del proyecto LEP-1 y para el mantenimiento y operación del gasoducto. Los impactos de mayor trascendencia de estos proyectos son:

Retiro de vegetación, desmonte y facilidad de acceso para otras actividades destructoras del ambiente. En territorio boliviano se ha desmontado una franja de 557 km de largo por 30 m. de ancho para el Derecho de Vía y superficie adicional no cuantificada para los caminos de acceso que al no ser reforestadas permanecerán en estas condiciones para las trabajos en el gasoducto y del proyecto LEP-1 sin que los dueños del proyecto cumplan la obligación de reducir el área revegetando 15 m. del DDV. Esta superficie habilitada para la circulación vehicular y de maquinaria viene facilitando el asentamiento y explotación de zonas que no eran ocupadas, así como la invasión del territorio para actividades empresariales.

La apertura del derecho de vía dejó al descubierto el hábitat natural de muchas especies de animales, los cuales han sido objeto de persecución y caza por la presencia de personal ajeno a la región durante la construcción, actualmente la fauna es afectada por mayor presión de caza como resultado de la mayor facilidad de acceso a la zona.

Incremento del potencial de erosión, sedimentación y alteración hidrológica debido a actividades de construcción, el retiro de vegetación natural y la no revegetación ha expuesto los suelos a procesos erosivos en diferentes áreas; de la misma forma los cursos de agua superficial han sido afectados en sus características hidrológicas y calidad por la existencia dell Derecho de Vía.


 

 

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