El Proyecto
La Hidrovía Paraguay-Paraná-Plata HPP forma parte
del eje fluvial Orinoco-Amazonas-Plata, considerado por el IIRSA
como uno de los elementos de vinculación y de comercio
más importantes de la región sudamericana, por tales
motivos los impulsores del proyecto (BID, CAF, FONPLATA, políticos
y empresarios) pretenden realizar trabajos que consisten en el
dragado de 19,75 millones de m3, derrocamiento de 0,624 millones
de m3 y 4,49 millones de m3/año de dragado para mantenimiento
a un costo estimado de US$ 1,2 mil millones para la construcción,
US$ 3 mil millones para la operación y mantenimiento por
un período de 25 años y US$ 11 millones ya invertidos
en estudios, con el fin, según señalan, de contar
con un canal que permita el flujo a gran escala, permanente y
rápido de mercancías desarrollando un sistema complejo
de navegación, modificando las características naturales
de los ríos Paraguay, Paraná y Plata en un tramo
que recorre 3.420 km desde Cáceres (Brasil) hasta Nueva
Palmira (Uruguay). Los intereses de los que impulsan este megaproyecto
no toman en cuenta que el sistema de los ríos Paraguay-Paraná
ha sido y es una vía de vinculación y comercio permanente
entre los países de la cuenca del Plata y ha sido utilizado
para la navegación durante muchas décadas (el sistema
Paraguay-Paraná drena un área de 1.75 millones de
km2), además, la cuenca de estos ríos es una región
en la que habitan alrededor de 17 millones de personas de Argentina,
Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay (Moore y Treakle, 1975).
Los argumentos en que se basan para llevar adelante este megaproyecto
y que han originado la creación del Comité Intergubernamental
de la Hidrovía (CIH) para que promueva y vigile el desarrollo
de este canal comercial, concluyen que la Hidrovía beneficiaría
la región reduciendo los costos de transporte, mejorando
el comercio, los beneficios económicos y estimulando el
desarrollo industrial con pequeños impactos ambientales.
Para alcanzar estas conclusiones, han contratado la realización
de diversos estudios cuestionados por organizaciones ambientalistas
y expertos en el área por ser deficientes: estudios de
ingeniería incompletos, análisis de rentabilidad
sin considerar costos ambientales, modelos hidrológicos
inadecuados, no realizan la evaluación de impactos a largo
plazo de los cambios en los niveles del río ni los efectos
de los trabajos de dragado y derrocamiento sobre el equilibrio
hidrológico y las interacciones presentes, no consideran
los efectos sobre los hábitats naturales, la fauna, la
flora, los recursos para el sustento de la población y
en conjunto sobre la existencia del Pantanal.
A pesar de que estudios independientes señalan que de ser
ejecutado el proyecto provocaría severos impactos ambientales
y sociales; trabajos llamados “dragados de mantenimiento”
o “Limpieza de Emergencia”, se vienen realizando continuamente
a lo largo del río Paraguay, como el dragado del canal
Tamengo (acceso boliviano a la Hidrovía) realizado a finales
de 1996 por iniciativa de Bolivia y Argentina y sin considerar
las voces de alerta sobre los riesgos de llevar a cabo acciones
en el río que afectarían al Pantanal Sudamericano
y las propuestas alternativas, en septiembre del 2002 se suscribió
un Convenio entre los 5 países de la cuenca del Plata,
el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Cooperación
Andina de Fomento, para iniciar el proceso de actualización
del Programa Hidrovía Paraguay – Paraná, este
convenio y los Términos de Referencia para la realización
de los estudios son para la “concreción de las obras”
pretendiendo que el 2004 se de el inicio a las obras para habilitar
plenamente 2.500 kilómetros de este acceso fluvial al océano
Atlántico.
Adicionalmente a estas consideraciones, información de
la Administración de la Hidrovía (AHIPAR) entre
los años 1998 al 2000 demuestran que entre el 90 a 95%
de la carga transportada por esta ruta son granos sólidos,
principalmente soya. La producción de soya transportada
a través del río Paraguay se realiza en los meses
de abril, mayo y junio, cuando el río se encuentra a su
nivel más alto y presenta menores problemas para la navegación.
Efectos del proyecto en el Pantanal
Estudios del proyecto han determinado, que de ser ejecutado provocaría
graves efectos ambientales y sociales; las obras hidráulicas
de dragado, derrocamiento y ensanchamiento de curvas, son generadoras
de impactos inmediatos sobre los ríos y la cuenca, en especial
en el Pantanal.
Los efectos de este proyecto se iniciarían con la alteración
del régimen hídrico afectando a la vegetación,
vida silvestre y poblaciones de la zona, estos impactos dependerán
en gran medida de los impactos que las obras de ampliación,
profundización y rectificación de canales tengan
sobre el medio físico y en particular, sobre el ciclo hidrológico.
Particularmente se produciría aumento de la velocidad de
traslado de crecidas y disminución de la superficie ocupada
por el Pantanal, cese del efecto regulador del Pantanal con el
consiguiente aumento de inundaciones y cambios climáticos
en la región.
Por otra parte, el deterioro de la calidad del agua del río
sería producido por el incremento de actividades productivas
que es un objetivo del proyecto al pretender incrementar la navegación
y la actividad económica en la región a partir de
actividades agrícolas, industriales, intensificación
de asentamientos, construcción y ampliación de puertos;
y por la resuspensión de sedimentos al desarrollar los
trabajos de dragado y derrocamiento durante la construcción
y el mantenimiento.
Las alteraciones al régimen hídrico y el deterioro
de la calidad de aguas y sedimentos por la ejecución del
proyecto tendrían un efecto marcado en los diversos ecosistemas
del Pantanal, degradando el hábitat de muchas especies,
que provocaría:
- Pérdida de biodiversidad, de la biomasa vegetal, alrededor
de la cual se desarrollan importantes cadenas tróficas
que mantienen las comunidades biológicas en los ecosistemas
relacionados con el río.
- Pérdida y degradación de ecosistemas acuáticos
y terrestres, bosques de galería, bosques tropicales y
humedales.
- Cambios en los patrones de las cadenas alimentarias.
- Pérdida de riqueza de especies y productividad de peces.
- Impactos negativos sobre la fauna terrestre, aves y especies
migratorias por pérdida relativa de su hábitat natural.
Los impactos sociales previstos se encuentran en estrecha relación
con los impactos sobre el medio físico y biótico,
y en general son consecuencia de los mismos, generados por la
ampliación de la frontera agrícola, desarrollo industrial
y extracción forestal, entre estos: deterioro de la calidad
de agua para consumo humano y otros usos, desestructuración
y desintegración del sistema social y económico
de las comunidades indígenas y campesinas que basan su
sistema productivo en los recursos del bosque, de los ríos,
lagos y humedales de la región; además de la desintegración
de pueblos indígenas y migración por la pérdida
de medios tradicionales de vida e incorporación a actividades
industriales y agrícolas, y pérdida de su territorio,
destrucción de comunidades pesqueras, producto de la reducción
de la diversidad y productividad de peces, presión sobre
Territorios Indígenas, desplazamiento de comunidades y
expansión de la pobreza que genera pérdida de valores
culturales y de conocimientos del uso del bosque.
EL SISTEMA TAMENGOL SISTEMA TAMENGO
El canal Tamengo es actualmente el principal acceso de Bolivia
al río Paraguay y sobre este canal se encuentran las principales
instalaciones portuarias del país. Si bien forma parte
del proyecto Hidrovía, constituye un sistema con características
hidrológicas e hidráulicas particulares. El sistema
Tamengo es un curso natural de agua que vincula la Laguna Cáceres
con el río Paraguay, está formado por los canales
Tuyuyú y Sicurí que derivan agua del río
Paraguay hacia la Laguna Cáceres. Sobre la margen suroeste
de la laguna se ubica Puerto Suárez, mientras que sobre
el canal Tamengo se ubican Central Aguirre y Puerto Quijarro.
Desde la desembocadura del río Paraguay, el canal corre
4 km en territorio brasileño, para pasar luego a ser frontera
internacional entre Bolivia y Brasil hasta la Laguna Cáceres.
El caudal que escurre por el canal Tamengo depende de la diferencia
de niveles entre la desembocadura en la laguna Cáceres
y la desembocadura del río Paraguay. La laguna Cáceres
está alimentada por los canales Tuyuyú, Sicurí,
Tamengo y por los aportes de su cuenca y la zona inundable adyacente.
El proyecto propone para el canal Tamengo un movimiento de 2,6
millones de m3 de dragado de apertura y 0,017 millones de m3 de
remoción de roca para un canal de navegación de
90 m. de ancho y 3,2 m. de profundidad mínima (3,5 m. en
sectores rocosos), que permita la circulación de convoyes
de 4x4 de 16 barcazas y 2,6 m. de calado.
El efecto de las obras en el Sistema Tamengo
Los impactos en el sistema Tamengo afectan en especial el régimen
hidrológico del mismo, en especial: