El estudio de Integración Física realizado el año
1992 por la Corporación Andina de Fomento identificó
entre los proyectos prioritarios para Bolivia, la vía férrea
de 150 Km entre Motacucito-Puerto Busch pasando por el Mutún,
como alternativa a la construcción de la carretera Puerto
Suárez – Puerto Busch. Esta obra tendría un
costo estimado de US$ 93.000.000, inversión que fue justificada
por las supuestas necesidades de reducción de costos de
transporte de grandes volúmenes de carga, en especial minerales,
soya y otros productos agrícolas.
Posteriormente, se llegó a plantear la construcción
de esta vía de forma paralela a la carretera Puerto Suárez
– Puerto Busch con el objetivo de contar con dos modos de
transporte.
Análisis económicos y ambientales de esta obra difícilmente
podrían sugerir su ejecución, no sólo por
los elevados costos ambientales al generar la destrucción
de un importante sector del Pantanal de Otuquis, sino también
porque la construcción del proyecto exige elevados costos
al recorrer regiones sujetas a procesos de inundación permanentes
y porque el transporte de carga masiva dependería únicamente
de la explotación minera en el Mutún. La explotación
del Mutún no asegura el empleo de esta ruta de transporte,
pues, existe la alternativa del empleo de la ruta de ferrocarril
y fluvial en el Brasil, utilizada para la exportación de
minerales de hierro del macizo de Urucúm a siderurgias
argentinas.