El 2002 el FOBOMADE promovió y aportó intensamente
al debate del proyecto de exportación de gas a EUA y
México, logrando incentivar la participación de
la población en una decisión de gran importancia
nacional. La percepción ciudadana fue que el gobierno
había adoptado una decisión sin transparencia
y de espaldas a las consideraciones realizadas por diferentes
sectores, lo que provocó una intensa movilización
social.
El debate desarrollado en el país acerca del proyecto
LNG permitió la toma de conciencia sobre la importancia
de los recursos hidrocarburíferos y la necesidad de
recuperar la propiedad de estos recursos, de manera que contribuyan
a la solución de los problemas estructurales del país.
Para ello el país debe contar con una política
nacional de energía, contemplando las fases de propiedad,
precios, mercado interno y externo, proyectos de industrialización,
matriz energética y otros. El Estado debe participar
en cada una de estas
La sistematización de los conflictos ambientales generados
por la actividad petrolera bajo las nuevas condiciones generadas
por la privatización del sector y el seguimiento al
caso del derrame de Transredes (Enron/Shell) en el Río
Desaguadero permitieron develar las presiones de las petroleras
por flexibilizar la normativa ambiental, generando condiciones
para la movilización social en defensa de la Ley de
Medio Ambiente.