Bolivia enfrenta una crisis estructural que tiene diferentes
dimensiones y que compromete el futuro y la sostenibilidad del
país.
Los sucesos que estamos viviendo son una nueva expresión
del estado de desesperación, rabia y frustración
de la sociedad boliviana por la degradación permanente
del sistema democrático ejercida por los políticos
que manejan el país y cuyas consecuencias son el agravamiento
de la pobreza como resultado de la entrega de los recursos naturales
a las corporaciones que han adquirido el patrimonio del país.
Los recursos naturales existentes en Bolivia son motivo del
interés y acumulación de las empresa transnacionales
asentadas en el país y en las fronteras, quienes además
de percibir ganancias multimillonarias por su explotación,
se las llevan fuera del país, impidiendo la necesaria
reactivación económica y dejando a su paso contaminación,
degradación y miseria, haciendo que los más pobres
pierdan cualquier esperanza de alcanzar un desarrollo sostenible
y por el contrario tengan que asumir enormes costos ambientales
que las empresas no pagan. Para este cometido necesitan gobiernos
sumisos que promulguen leyes que allanen el camino de requisitos
ambientales, sociales y cualquier tipo de fiscalización
tributaria, haciendo de Bolivia el paraíso de las empresas
con peor comportamiento ambiental del mundo, e inclusive de
empresas quebradas, como la Enron. Mientras tanto, los pueblos
de Bolivia, quienes han entregado al mundo conocimientos y alimentos
invaluables, como la papa, el maní, la quinua, la castaña
amazónica, son cada día expulsados de sus territorios
porque las empresas transnacionales requieren caminos, hidrovías,
gasoductos, oleoductos, bosques para convertirlos en estancias
ganaderas o sembrar eucaliptos para las industrias mas allá
de las fronteras o requieren represar ríos para exportar
energía o para hacer navegables nuestras hermosas cachuelas,
matando todo lo que los ríos llevan.
Las masacres llevadas a cabo en nuestro país por el
actual presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus socios
políticos de los partidos MNR, MIR y NFR, nos obligan
a pronunciarnos junto a nuestro pueblo, porque como ecologistas,
nuestra lucha es por la vida y los actuales gobernantes están
terminando con la vida de su gente que marchan pacíficamente
por defender los recursos naturales de su país, un derecho
que es de todos y que es necesario ejercer por la búsqueda
de una sociedad sustentable.
Por lo mencionado, el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y
Desarrollo manifiesta al pueblo boliviano y al mundo:
1.Nos hemos sumado a las instituciones que sostienen la huelga
de hambre por la sucesión democrática, es decir
la renuncia del presidente y la ascensión del vicepresidente.
2.Invitamos a los demás sectores de la sociedad civil
a adherirse a esta manifestación pacífica.
3.Pedimos el enjuiciamiento de los causantes de la muerte de
más de 70 personas y más de 400 heridos.
4.Demandamos la abrogatoria de la actual Ley de Hidrocarburos
y la reelaboración de una nueva norma que refleje una
verdadera política de hidrocarburos para el país.
5.La Asamblea Constituyente con participación de todos
los sectores de nuestro país debe ser tratada y aprobada
por el Congreso.
6.El sistema democrático debe ser recuperado y fortalecido.