Denunciamos ante la conciencia mundial que, en estos momentos, el
pueblo boliviano está siendo objeto de la acción genocida
más horrorosa que se tenga memoria por parte del gobierno
neoliberal de Gonzalo Sanchez de Lozada. Desde el 11 de octubre
han sido asesinados en forma alevosa e inmisericorde 96 hombres,
mujeres y niños y 550 heridos. todos ellos, campesinos originarios
y trabajadores del sector más marginado de la sociedad boliviana.
Este señor, como capitán general
de las fuerzas armadas, ha ordenado que éstas acribillen
a los ciudadanos que están saliendo a las calles y a los
caminos de todo Bolivia, reclamando por la solución a la
miseria que padecen, por el rescate del recurso natural gas y por
la construcción de una verdadera democracia.
Gonzalo Sánchez de Lozada no está
respetando los derechos fundamentales del ciudadano prescritos en
el artículo 7° de La Cartas Magna que son: Derechos a
la vida y la seguridad, a emitir libremente sus ideas, a reunirse
para fines lícitos, a formular peticiones individual o colectivamente.
Denunciamos ante la conciencia mundial que este
gobierno, a propósito, ignora los principios fundamentales
enunciados en la Carta de las Naciones Unidas sobre los Derechos
Humanos, aprobados en la Asamblea General del 10 de marzo de 1946
y que, en uno de sus considerandos expresa: Que cuando un sistema
desconoce y menosprecia los derechos humanos e incurre en actos
de barbarie, entonces a la sociedad le asiste el derecho supremo
de la rebelión contra la dictadura y la opresión.
La reacción del pueblo boliviano ante la
masacre alevosa de que es objeto que vulnera sus derechos humanos
y sociales, ha cambiado su mira y objetivo y ahora enérgicamente
expresa: que Gonzalo Sanchez de Lozada, ante tanto crimen por él
cometido, tiene que renunciar, que tiene que dejar el poder. Se
le recuerda también que en su gobierno anterior, violó,
violentó y vulnero la Constitución Política
del Estado con las leyes de Capitalización, de Hidrocarburos,
de la Seguridad Social y otras, con lo cual destruyó la economía
nacional, enajenó la riqueza del petróleo y del gas,
y convirtió a la Nación en una colonia empobrecida,
todo en beneficio de las trasnacionales.
Gonzalo Sanchez de Lozada, como sirviente del imperialismo
norteamericano, ha pedido su ayuda, la cual prestamente le han concedido.
Ya llegaron dos aviones Hércules cargados de armamento y
lo mas grave: Ya están en el gobierno cuatro asesores yanquis;
dos ordenando las operaciones militares, otro a cargo de dispositivos
políticos y otro a cargo de la economía.
Tenemos que denunciar esta descarada intromisión externa,
sin ninguna categoría moral, demostrada por los EEUU al atropellar
el derecho internacional a raiz de la agresión imperialista
a Irak para apoderarse del petróleo de ese país.
Pese a esos apoyos del sistema neoliberal al gobierno
de Gonzalo Sanchez de Lozada, el pueblo boliviano ha demostrado
un alto nivel de conciencia y de lucha, y afortunadamente, ya existe
una gran convergencia de las fuerzas populares y de movimientos
sociales hacia la unidad de propósitos, objetivos y metas.
La primera y gran meta: es la renuncia de Gonzalo
Sanchez de Lozada y los siguientes son:
- La recuperación del gas mediante una nueva
ley de hidrocarburos;
- La refundación de YPFB: y suguientes pasos;
- La convocatoria a una Asamblea Constituyente para establecer una
verdadera democracia participativa y popular mediante la cual se
cumpla con el principio fundamental de que la Soberanía radica
en el pueblo a la vez que los recursos naturales de la nación
se exploten por el pueblo y para el beneficio de la Nación
y los bolivianos.
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