En un comunicado emitido el 2 de mayo 2001 a
través de la Sección Cultural e Informativa, la
Embajada de EUA se refiere a los artículos de prensa gene-rados
esta semana que denuncian la presencia de cultivos "transgénicos",
en los alimentos del Programa de Donación PL-480, financiado
por USAID.
"...la Embajada de los Estados Unidos quiere aclarar que
lo único cierto de esa historia es que algunos de esos
alimentos son efectivamente modificados genéticamente.
Sin embargo, es totalmente falso que Estados Unidos usa a los
países pobres de América Latina como "conejillos
de indias para promocionar una nueva tecnología peligrosa
e innecesaria". Todos los alimentos que se envían
al exterior, son exactamente los mismos que se consumen 280 millones
de estadounidenses, que cuentan con las más estrictas regulaciones
de seguridad en los alimentos."
"No es cierto tampoco que el origen de los alimentos del
PL-480 sea el "sobrante" de la producción norteamericana
de soya, maíz, trigo y arroz. Ese fue el caso en el inicio
del programa, en la década de los 50s, cuando existía
producción excedente en Estados Unidos, lo que no sucede
en la actualidad. USAID cuenta con un presupuesto anual de $us
20 millones para la compra de esos alimentos para Bolivia, y los
compra del mismo mercado estadounidense donde
Es por todos conocido que los agricultores norteamericanos que
cultivan soya y maíz transgénico tienen crecientes
dificultades para vender sus productos en Europa y existen casos
como el maíz Starlink, utilizado para la preparación
de hojuelas de cereales (cornflakes), que tuvo que ser retirado
del mercado estadounidense al comprobarse sus efectos nocivos
en la salud.
La Embajada de los Estados Unidos en Bolivia señala
más adelante:
Los artículos que se refieren a la biotecnología
"peligrosa e innecesaria", parecen desconocer totalmente
las tremendas necesidades alimenticias de la mayor parte de la
creciente población mundial, así como los crecientes
beneficios de esta técnica."..."Los desarrollos
en biotecnología, que no es nada más que el uso
de modernas técnicas científicas, incluyendo la
ingeniería genética, para mejorar o modificar plantas,
animales y microorganismos, tienen un potencial beneficioso enorme
para los países en desarrollo donde casi mil millones de
personas sufren de hambre crónica."
Los organismos transgénicos o genéticamente modificados
surgen de la manipulación genética entre especies
y reinos diferentes, para crear nuevos organismos no presentes
antes en la naturaleza. Esta tecnología es altamente cuestionada,
ya que utiliza virus atenuados cau-santes de graves enfermedades
que pueden potencialmente recobrar su actividad una vez incorporados
o ingeridos en productos alimenticios. (Wan Ho, 1998)
Es imposible predecir los riesgos y los impactos de la liberación
al ambiente de los organismos modificados genéticamente,
ya que una vez diseminados son imposibles de erradicar del me-dio
ambiente. Por este motivo, los productores campesinos de Cochabamba
y los productores ecológicos de Bolivia se han opuesto
tenazmente a la introducción de semillas transgénicas
solicita-das por la empresa Monsanto (soya y algodón) y
por la Fundación Proinpa (papa transgénica).
Por otro lado, el 77% de los cultivos transgénicos son
diseñados para generar dependencia de la agricultura a
los insumos y semillas de las empresas, ya que buscan resistencia
a herbicidas, eliminan la capacidad reproductiva de las semillas
o requieren de aplicaciones continuas de insumos químicos.
Además de los riesgos ambientales, a la salud y a la economía
de los productores, los cultivos transgénicos tampoco son
una solución para el problema del hambre en el mundo. El
problema del hambre es un problema de inequidad en la distribución
de recursos. Los informes señalan que las personas sufren
hambre no porque no haya alimento, sino que no poseen dinero para
adquirirlos (Jardine, 1999). Además la cantidad de alimentos
que se producen actualmente es más que suficiente para
suplir a toda la humanidad (FAO, 2000).
Es necesario recordar que en el país existen regulaciones
y normas jurídicas que deben ser respe-tadas. Desde 1997
rige el Reglamento sobre Bio-seguridad, aplicable en las actividades
de introducción, investigación, manipulación,
conservación, utilización, transporte, almacenamiento,
conservación, comercialización, uso y liberación
de organismos genéticamente modificados, obtenidos a través
de técnicas de ingeniería genética, sus derivados
y/o los organismos que los contengan. Los alimentos transgénicos
del Programa PL-480 han respetado estos procedimientos?.
Desde Septiembre del 2000 quedaron suspendidas todas las pruebas
así como el ingreso de los organismos genéticamente
modificados, habiéndose promulgado un Decreto específico
al respecto y el 8 de Enero del 2001 la Resolución del
Ministerio de Agricultura No 001 que prohíbe la importación
de productos, subproductos y ali-mentos de origen agrícola,
elaborados a partir de cultivos genéticamente modificados.
No por ser donados los alimentos que ingresan al país
están exentos de cumplir con la legislación nacional
y con el respeto al derecho de sus habi-tantes a conocer lo que
consumen.
POR LA MORATORIA A LA PRODUCCION DE TRANSGENICOS.